28.5.09

Comfortably doomed. Anathema

Doom.
Metal condendado, depresivo... por ponerlo en términos de moda, digamos que sería casi "emo". Y por mucho, mi género favorito de metal.

Anathema es una de las bandas a las que se les ha considerado representativas del doom. Sin embargo, es uno de los grupos que más ha evolucionado en su sonido. Cada álbum suyo se renueva, a veces coqueteando con el progresivo, otras acercándose a riffs más pesados y de pronto, paseando por experimentos más electronicos.



La banda originaria de Liverpool, se presentó ayer en el Circo Volador para presentar algunas canciones nuevas del disco que al parecer, saldrá en septiembre y para recordar los éxitos que los han consolidado como uno de los grandes del género.

Vincent Cavanagh hizo estallar su garganta cerca de las 21:30 horas, para envolver a sus seguidores en una atmósfera de emociones y visceras.



Los que ahí estábamos, haciendo gala de la fama internacional que tenemos como público, nos entregamos en cada canción con coros y aplausos hasta lograr arrancarle a Daniel Cavanagh, guitarrista, el mejor piropo que un fan puede escuchar: que ése había sido el mejor concierto de la gira.

"Empty", "Losing control", "Hope" y muchas más se dejaron escuchar, complaciendo a quienes fuimos en busqueda de éxitos y recuerdos.

Mención aparte merece "A Natural Disaster", con el dueto de Vincent y Lee Douglas una chica de voz muy dulce, quienes lograron conmovernos y acompañarlos gritando "I can't change what happened".



Tras el primer encore, vendría una interpretación acústica de "One Last Goobye", canción del disco "Judgement". Más de uno echamos la lágrima.


One Last Goodbye en vivo desde el Circo Volador. Uff.

La última canción del concierto sería aparentemente "Fragile Dreams", ante una explosión eufórica del público que tras un segundo encore fuimos sorprendidos con un cover: "Comfortably Numb", original de Pink Floyd.

El resultado. Satisfacción total.
El concierto de Anathema fue catarsis, emoción, pero sobre todo, música con calidad.

16.4.09

El León y su satánica fiesta

Carnaval toda la vida y una noche junto a vos
Si no hay galope se nos para el corazón...
LFC

Vicentico prometió que esa noche, todos haríamos el amor. Lo cumplió con una orgía de baile, canto y carnaval. Una vez más, los Cadillacs dieron casi tres horas inolvidables a sus más aguerridos seguidores.

El León regresó con el Satánico Pop Tour en noviembre a México y muchos pensamos que pasaría algo de tiempo para volverlos a ver. Poco después se anunciaría que el 2009 tendría otra presentación de los Cadillacs.




El Palacio de los Deportes, que bien parecía el Estadio Olímpico Universitario en pleno Pumas - América, declaró el día anterior el “sold out”. Los revendedores no se hicieron esperar, sin embargo, esa noche el mayor acoso fue por parte de quienes ofrecían un lugar en dónde dejar el coche por 100 pesos, pues los estacionamientos del recinto se llenaron por completo antes de las 19:30 horas.



Y llegaron todas las canciones que se esperaban “Manuel ‘el Léon’ Santillán”, “Silencio hospital”, “Los condenaditos”, “Gitana”, “Carnaval toda la vida”, “El satánico Dr. Cadillac”, “Carmela”, “El aguijón” y muchas más, llevando a la euforia a pesar de las deficiencias en la acústica del lugar.

“Siguiendo la luna” y “Basta de llamarme así” fueron coreadas por más de 20 mil gargantas que trataban a gritos de olvidar o de recordar más fuerte.

El setlist fue básicamente el mismo que el de los conciertos del Foro Sol y con los mismos detalles, como el hijo del Señor Flavio en la batería y el de Vicentico en la guitarra durante "The Guns of Brixton" y "Let's Lynch the Land Lord". El Señor Flavio volvió a lucir su máscara de luchador durante la adaptación a cumbia villera de “Padre Nuestro”.


Vicentico pidió al público arrodillarse ante el creador durante “Mal bicho”, a cambio recibió alguna que otra rechifla de quienes lo único que esperaban era decir no a la violencia, a la injusticia y a la codicia.

“Yo no me sentaría en tu mesa” marcó el cierre del concierto, pero siguió en las voces de los asistentes que durante su salida continuaban coreándola, siguiendo la fiesta colectiva y prometiendo ir al Vive Latino para volverlos a ver.



*Fotos cortesía del Reforma.

30.3.09

Enrique Bunbury, maestro

“Después de un tequila no pasa nada, de dos, de tres, de cuatro me sale el indio que llevo dentro"
Enrique Bunbury
México, 2009




La bienvenida al “Club de los imposibles” llegó justo a tiempo. Más de 40 mil almas abrían los brazos y la garganta para recibir al hijo pródigo de Zaragoza. Enrique Bunbury les respondería con el corazón.

La gira que viene promocionando la última producción del músico español, Hellville De Luxe, tocó pocos temas de ese disco, enfocándose en regalar a los seguidores piezas clásicas que han formado parte de la carrera del aragonés errante.



Sin lugar a dudas, la interpretación de varias canciones del álbum Pequeño fue la sorpresa de la noche. “Pequeño”, “El extranjero” y “Sólo si me perdonas” le arrancaron una sonrisa a más de un fanático en el recinto.

El recorrido por Flamingos, El viaje a ninguna parte y El tiempo de las cerezas no se hizo esperar. “Sácame de aquí”, “Lady blue”, “Puta desagradecida”, “El rescate”, “Sí” e “Infinito” fueron de los temas más cantados por el público.

“Alicia (expulsada al país de las maravillas)” después de varias giras sin ser interpretada, fue un momento mágico en la velada, que tras dos encores cerraría con un set explosivo, “El jinete”, “Canto” y “Al final”.





Parecía que todo había terminado, se escuchó el sonido local con una canción, pero Enrique interrumpió al ingeniero en audio, para expresar su alegría por haber tenido una noche exitosa, regalando al público “El tiempo de las cerezas”, para terminar una noche en la que público y cantante se volvieron uno mismo.

Tal vez la borrachera de Bunbury, quien brindaba a la menor provocación con tequila, quizás las lágrimas que derramó al sentirse cobijado por el suelo mexicano, o probablemente la emoción de ver al Foro Sol lleno, lo acercaron más a esa gente que estuvo dispuesta a dormir afuera de las taquillas para conseguir una entrada, cuando salieron los boletos a la venta.

Les dejo un video de ayer, es "Alicia" seguida de "Infinito". No se ve bien, pero se escucha super chido.

18.3.09

Radiohead

Después de muchos años de esperar ese concierto, de haber estado en mil conversaciones en las que se planteaba "si algún día viene Radiohead a México", de haberme preparado mental y emocionalmente para escuchar en vivo ciertas rolas, llegó el momento.

Fui el lunes y tal vez debí haber ido el domingo también. Así, habría completado por completo un par de conciertos mágicos. Pero no fue así...

Radiohead dio un show espectacular, no hay duda de ello. Como bandototota que son, con el tremendo talento de Thom Yorke y con sólo pararse en el escenario, ya era suficiente.
Sin embargo, me quedé con un raro sabor de boca, como todos, por la onda de haber cerrado con "Creep".

Sí, sí, sí, lo disfruté y canté la rola y me acordé de cuando era chavita y me cortaba las venas con galletas de animalitos al ritmo de esa rola. Pero... ñem ñem ñem.

Fue divertidísimo ver a un fan de hueso colorado que andaba enfrente de nosotros, mentarle la madre a la banda durante tooooda la rola. Se enojó tanto que cuando terminó el concierto seguro se fue a madrear a alguien.

Y no es para clavarse tanto, definitivamente... pero algo no acabó de cuadrar.
Seguro es que no tocaron las rolas que yo quería escuchar y estoy haciendo berrinche.Fue un buen concierto que pudo haber sido perfecto, de haber tocado otra rola después de "Creep".

Y Kraftwerk... wow. Aplausos para ellos. Abucheos para la banda que no sabía quiénes eran.

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Por cierto, qué tal que en el noticiero estelar de Milenio (el de la noche que conduce el Ciro Gómez Leyva), lo primero que dijeron fue que los jóvenes pagamos por que nos dijeran que somos basura (haciendo una pésima referencia a Creep)... jajajaja.

11.3.09

La Doncella de Hierro

Iron Maiden estuvo bien chido, mucho mejor que el del año pasado.

Abrieron con "Aces High" con todo y discurso de Churchill incluido.

Esta vez sí pudimos ver a Eddie saliendo de una esfinge, luego de robotcito con metralleta y hasta nos tocó ver al mismísimo diablo.


También hubo pirotecnia, fuego en el escenario y bonita escenografía.

Tocaron "Children Of The Damned" y "Phantom Of The Opera", provocando la locura en el público.



"Run To The Hills" y luego "Fear Of The Dark" fue demasiado fuerte. Grité, salté, canté y agarré el teléfono y le marqué a Chikis... Sólo el entendió el momento... (Uooooo ooo oooo...)



Obviamente el setlist estuvo lleno de clásicos: "Rime Of The Ancient Mariner" , "The Trooper", "Powerslave", "The Number Of The Beast", entre otras tantas hermosas canciones.

Al final se pusieron unos sombreritos de charro, se veían recagados.


Bruce Dickinson se cambió hartas veces, cantó muy bonito y prometió regresar con la gira del nuevo disco de estudio que sacarán el año entrante.



El Ocesa dijo que fuimos 42 mil 300 a rockear.


Sí, así se veía desde donde yo estaba. General B. ¡Qué le vamos a hacer!