Si no hay galope se nos para el corazón...
LFC
Vicentico prometió que esa noche, todos haríamos el amor. Lo cumplió con una orgía de baile, canto y carnaval. Una vez más, los Cadillacs dieron casi tres horas inolvidables a sus más aguerridos seguidores.
El León regresó con el Satánico Pop Tour en noviembre a México y muchos pensamos que pasaría algo de tiempo para volverlos a ver. Poco después se anunciaría que el 2009 tendría otra presentación de los Cadillacs.
El Palacio de los Deportes, que bien parecía el Estadio Olímpico Universitario en pleno Pumas - América, declaró el día anterior el “sold out”. Los revendedores no se hicieron esperar, sin embargo, esa noche el mayor acoso fue por parte de quienes ofrecían un lugar en dónde dejar el coche por 100 pesos, pues los estacionamientos del recinto se llenaron por completo antes de las 19:30 horas.
Y llegaron todas las canciones que se esperaban “Manuel ‘el Léon’ Santillán”, “Silencio hospital”, “Los condenaditos”, “Gitana”, “Carnaval toda la vida”, “El satánico Dr. Cadillac”, “Carmela”, “El aguijón” y muchas más, llevando a la euforia a pesar de las deficiencias en la acústica del lugar.
“Siguiendo la luna” y “Basta de llamarme así” fueron coreadas por más de 20 mil gargantas que trataban a gritos de olvidar o de recordar más fuerte.
El setlist fue básicamente el mismo que el de los conciertos del Foro Sol y con los mismos detalles, como el hijo del Señor Flavio en la batería y el de Vicentico en la guitarra durante "The Guns of Brixton" y "Let's Lynch the Land Lord". El Señor Flavio volvió a lucir su máscara de luchador durante la adaptación a cumbia villera de “Padre Nuestro”.
Vicentico pidió al público arrodillarse ante el creador durante “Mal bicho”, a cambio recibió alguna que otra rechifla de quienes lo único que esperaban era decir no a la violencia, a la injusticia y a la codicia.
“Yo no me sentaría en tu mesa” marcó el cierre del concierto, pero siguió en las voces de los asistentes que durante su salida continuaban coreándola, siguiendo la fiesta colectiva y prometiendo ir al Vive Latino para volverlos a ver.
“Yo no me sentaría en tu mesa” marcó el cierre del concierto, pero siguió en las voces de los asistentes que durante su salida continuaban coreándola, siguiendo la fiesta colectiva y prometiendo ir al Vive Latino para volverlos a ver.
*Fotos cortesía del Reforma.
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